Materias primas. Alimentada por los fondos de inversión, la explosión de los cursos amenaza el funcionamiento de los mercados que sirven a los intercambios entre de cereales, minas e industriales
Es la cara oculta de la irrupción de las finanzas en el mundo de las materias primas. Se sabía que esta intromisión de los fondos especulativos - y también de los bancos o fondos de pensión - alimentaba una burbuja especulativa en los mercados donde se intercambian los productos agrícolas y los metales. La afluencia de estas instituciones amenaza ahora con hacer descarrilar la mecánica de estas bolsas de granos o metales concebidas, al origen, para fluidizar los intercambios entre los agricultores, minas e industriales de la metalurgia o el sector agroalimentario. Hasta-allí, estos excesos, en mercados como el café o de la plata habían sido solo puntuales. “Estos mercados, de un tamaño demasiado limitado, no están hechos para acoger tales masas de dinero”, informan a Xavier Patry, responsable de la casa de negocio Lansing en Ginebra.
Las compras de los fondos de
inversión están desconectando los cursos de los mercados “a largo plazo” de los
del mercado “físico” sobre el cual se regulan, cada día, las
cargas bien reales de grano o cobre. Así pues, en el mercado a largo plazo de
Chicago, el curso del bushel de trigo disponible en junio supera de 1 dólar el
precio de un bushel entregado hoy. “Antes, la diferencia nunca habría
sobrepasado 0,20 dólar”, informa de Xavier Patry. En el mercado del azúcar, los
cursos dólares a largo plazo tutean los 12, mientras que se puede obtener la
entrega de cargas “física” a 8 dólares, y que los especialistas gritan a
Un desajuste que no hace más que ampliar la crisis del subprime. Ya que, “para cubrirse”, los comerciantes deben pagar “llamadas de margen”, anticipos de tesorería destinados a compensar la diferencia entre su precio de venta y los precios de mercado que se desconectan. ¡Pagos que sus banqueros, estrangulados por la crisis, se niegan repentinamente a financiar!
Ahora bien, las propias casas de
negocio tienen cada vez más dificultades para pagar estas llamadas de margen
cuyo importe, él también, estalló. “No hay ninguna casa de trading que no sufre
de esta situación”, indica Xavier Patry. Incluso un gigante como Cargill tuvo
derecho a su lote de rumores sobre posibles problemas de liquidez. En el
algodón, estas presiones afectarían muy duramente
El problema va más lejos. El hedge
funds no se limitan más a volver incontrolables los mercados a largo plazo.
Infiltran también los intercambios “físicos” de mercancías. “Algunos fondos
toman entrega de cobre para desplazarlo de los puertos europeos hacia depósitos
en Asia… lo que da la impresión de un drenaje del mercado, mientras que el
metal realmente existe”, atestigua el responsable de las compras de un grupo
metalúrgico francés. Esta escasez aparente hace subir los cursos en los
mercados a largo plazo, al mayor beneficio de estos mismos fondos, quienes
especulan en paralelo.
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